A medida que pasaron los años aprendi a avergonzarme cada vez menos de mi cuerpo, de mis actos, de mis pensamientos. De dejar de pensar que lo que pienso es absurdo, que lo que hago es ridículo, que lo que deseo es sucio. Y aprendí a decir lo que pienso, sin vergüenza de que alguien a mi alrededor piense algo mejor. A hacer lo que me gusta, sin vergüenza de que alguien a mi alrededor crea que es inoportuno. A perseguir lo que deseo, sin vergüenza de que alguien a mi alrededor opine que es inapropiado. Contenta de someterme a la mirada externa, sin plegarme a la vergüenza ajena. Y aprendí a no preguntarle a la vergüenza cómo vestirme, dejando de preocuparme porque
alguien piense que voy buscando gustar, destacar. Y aprendí a callar
a la vergüenza al desnudarme, sintiéndome cada vez más cómoda en
mi cuerpo acostumbrándome a enseñar(me)lo sin miedo. Dejé
consultar con la vergüenza antes de abrir la boca, no vaya a ser que
dijera sin filtro lo que me pasa por la cabeza, y se enterara la gente. Y empezé a disfrutar de bailar, de reír a carcajadas, de rascarme el culo, de
preguntar lo que no entiendo, de opinar lo que pienso, de compartir lo
que siento, de pedir ayuda, de ponerme faldas, de ir a la playa, de
comer o llorar en la calle, de ir sin sujetador, de pintarme, de salir
sin pintar, de bajar a la calle despeinada, de usar esa ropa que dicen
que no me pega nada, de llamar a quien echo de menos, de tomar la
iniciativa, de decir que no, de decir que sí, de quejarme, de
vanagloriarme, de estar orgullosa, de admitir que estoy asustada. Así fue que a medida que fui haciendome más grande busqué a mi sinvergüenza interna. Y
le costó salir un poco, le daba vergüenza. Pero acabó sacándome a
bailar, haciéndome dúo al cantar, saliendo conmigo a la calle con la
cara sin lavar, animándome a hablar, a ignorar las cosas que me deberían
avergonzar... Y ahora no tengo tiempo para sentir vergüenza. Estoy ocupada viviendo.Estoy ocupada
A medida que pasaron los años aprendi a avergonzarme cada vez menos de mi cuerpo, de mis actos, de mis pensamientos. De dejar de pensar que lo que pienso es absurdo, que lo que hago es ridículo, que lo que deseo es sucio. Y aprendí a decir lo que pienso, sin vergüenza de que alguien a mi alrededor piense algo mejor. A hacer lo que me gusta, sin vergüenza de que alguien a mi alrededor crea que es inoportuno. A perseguir lo que deseo, sin vergüenza de que alguien a mi alrededor opine que es inapropiado. Contenta de someterme a la mirada externa, sin plegarme a la vergüenza ajena. Y aprendí a no preguntarle a la vergüenza cómo vestirme, dejando de preocuparme porque
alguien piense que voy buscando gustar, destacar. Y aprendí a callar
a la vergüenza al desnudarme, sintiéndome cada vez más cómoda en
mi cuerpo acostumbrándome a enseñar(me)lo sin miedo. Dejé
consultar con la vergüenza antes de abrir la boca, no vaya a ser que
dijera sin filtro lo que me pasa por la cabeza, y se enterara la gente. Y empezé a disfrutar de bailar, de reír a carcajadas, de rascarme el culo, de
preguntar lo que no entiendo, de opinar lo que pienso, de compartir lo
que siento, de pedir ayuda, de ponerme faldas, de ir a la playa, de
comer o llorar en la calle, de ir sin sujetador, de pintarme, de salir
sin pintar, de bajar a la calle despeinada, de usar esa ropa que dicen
que no me pega nada, de llamar a quien echo de menos, de tomar la
iniciativa, de decir que no, de decir que sí, de quejarme, de
vanagloriarme, de estar orgullosa, de admitir que estoy asustada. Así fue que a medida que fui haciendome más grande busqué a mi sinvergüenza interna. Y
le costó salir un poco, le daba vergüenza. Pero acabó sacándome a
bailar, haciéndome dúo al cantar, saliendo conmigo a la calle con la
cara sin lavar, animándome a hablar, a ignorar las cosas que me deberían
avergonzar... Y ahora no tengo tiempo para sentir vergüenza. Estoy ocupada viviendo.El día en que decidí llorar
Está bien; no hubieras sido romántico, no me hubieras conquistado, no hubieras gastado tu tiempo con detalles absurdos. Si no buscabas tener algo serio, me parece estupendo. Sólo hubieras venido a mi con tus verdaderas intenciones: con una sonrisa, un qué tal y un pasemos la noche, a mi me bastaba. ¿Y sabes? Todo hubiera ido mejor porque no hubieramos jugado a la princesa y el príncipe, no hubieramos tenido que montar el teatro de siempre, luego nos hubieramos ido con las cosas claras, nada de preguntas tontas, ni imaginaciones distorsionadas, ni fantasías, vos y yo, hubieramos sido, mágico instante, no lo dudo; pero ahi estaba la diferencia, cada cosa que hubieramos hecho sería de forma consciente, sin expectativas, sin limitaciones y punto.
Faros
A medida que pasa el tiempo, queda mas esa música melódica, que los
nombres de aquellos con quienes la bailaste. Y queda mas la orilla, el
mar y el horizonte, que con quienes los caminaste. Quedan mas las
frases, que los autores, y las ideas que sus mentores. Queda mas el
desayuno, que el que compartía la sabana, y quedan mas las películas que
el cine. Queda mas el sabor de tu primera golosina, que el dolor del
primer desamor. Y queda mas ese dia soleado, que la peor tormenta. Queda
el amor de la maestra amada, mas que la maestra , y queda esa novela,
mas que quien nos enseño a leer. Queda la forma del árbol, mas que su
nombre, y queda mas el olor de la infancia, que el apellido del vecino.
Queda mucho mas el donde, que el con quien.
Para recordar, esta la historia, y las fechas, y las agendas, y las fotos, pero la memoria es selectiva, y es mas amiga del corazón que del esfínter.
Con el paso del tiempo todos seremos anónimos. Por eso, este pequeño y fugaz instante, en el que pasamos por esta experiencia, conviene sembrar lindas imágenes en los corazones ajenos, cosa que lo que quede, merezca ser recordado. Son aquellos gestos de nobleza, los faros que siempre emanaran luz en las noches mas oscuras. Es probable que no recordemos o no sepamos el nombre de la costa, pero si sabremos hacia donde poner proa.
PD. Dedicado a todos aquellos que preservan la capacidad de ver al otro, de respetarlo, y de no renunciar a los sueños compartidos.
Para recordar, esta la historia, y las fechas, y las agendas, y las fotos, pero la memoria es selectiva, y es mas amiga del corazón que del esfínter.
Con el paso del tiempo todos seremos anónimos. Por eso, este pequeño y fugaz instante, en el que pasamos por esta experiencia, conviene sembrar lindas imágenes en los corazones ajenos, cosa que lo que quede, merezca ser recordado. Son aquellos gestos de nobleza, los faros que siempre emanaran luz en las noches mas oscuras. Es probable que no recordemos o no sepamos el nombre de la costa, pero si sabremos hacia donde poner proa.
PD. Dedicado a todos aquellos que preservan la capacidad de ver al otro, de respetarlo, y de no renunciar a los sueños compartidos.
Deseo...
Deseo que desees ser feliz de un modo posible y rápido, deseo que desees
una vía expresa rumbo a realizaciones no-utópicas, pero viables, que
desees cosas sencillas como un jugo helado después de correr o un abrazo
al llegar a casa.
Deseo que desees con discernimiento y con objetivos bien definidos.
Pero deseo también que desees con audacia, que desees unos sueños descabales y que al saberlos imposibles no los lleves en gran consideración, pero los mantengas encendidos, libres de frustraciones, que desees con fantasía y atrevimiento, estando alerta para las casualidades y los milagros, para lo imponderable de la vida, donde los deseos secretos son atendidos.
Deseo que desees trabajar mejor, que desees amar con menos amarras, que desees viajar bien lejos … Y desees volver para tu rincón, deseo que desees crecer …
Y que desees el llanto y el silencio, porque a través de ellos somos pujados para adentro, deseo que desees tener el coraje de mirar con más nitidez. Pero deseo también que desees una alegría incontenida.
Que desees más amigos, no necesariamente los mejores, basta que sean buenos compañeros de deporte y de mesa de taberna, que desees la taberna tanto cuanto la iglesia, pero que el deseo por el encuentro sea sincero.
Que desees escuchar las historias de los demás, que desees creer en ellas y descreer también, pues hace parte de la vida este ir y venir de certezas y dudas.
Que desees no tener tantos deseos concretos, que el deseo mayor sea la convivencia pacífica con otros que desean otras cosas.
Deseo que desees algunas mudanzas, una mudanza que sea necesaria y que ella no te pese en el alma, las mudanzas son temidas, pero no existe otro combustible para esa travesía.
Y deseo, principalmente, que desees desear, que te permitas desear, pues el deseo es vigoroso y gratuito, el deseo es inocente.
No reprimas tus pedidos ocultos, deseo que desees victorias, romances, diagnósticos favorables, más dinero y sentimientos varios, pero deseo, antes de todo, que desees, simplemente.
Martha Medeiros
Deseo que desees con discernimiento y con objetivos bien definidos.
Pero deseo también que desees con audacia, que desees unos sueños descabales y que al saberlos imposibles no los lleves en gran consideración, pero los mantengas encendidos, libres de frustraciones, que desees con fantasía y atrevimiento, estando alerta para las casualidades y los milagros, para lo imponderable de la vida, donde los deseos secretos son atendidos.
Deseo que desees trabajar mejor, que desees amar con menos amarras, que desees viajar bien lejos … Y desees volver para tu rincón, deseo que desees crecer …
Y que desees el llanto y el silencio, porque a través de ellos somos pujados para adentro, deseo que desees tener el coraje de mirar con más nitidez. Pero deseo también que desees una alegría incontenida.
Que desees más amigos, no necesariamente los mejores, basta que sean buenos compañeros de deporte y de mesa de taberna, que desees la taberna tanto cuanto la iglesia, pero que el deseo por el encuentro sea sincero.
Que desees escuchar las historias de los demás, que desees creer en ellas y descreer también, pues hace parte de la vida este ir y venir de certezas y dudas.
Que desees no tener tantos deseos concretos, que el deseo mayor sea la convivencia pacífica con otros que desean otras cosas.
Deseo que desees algunas mudanzas, una mudanza que sea necesaria y que ella no te pese en el alma, las mudanzas son temidas, pero no existe otro combustible para esa travesía.
Y deseo, principalmente, que desees desear, que te permitas desear, pues el deseo es vigoroso y gratuito, el deseo es inocente.
No reprimas tus pedidos ocultos, deseo que desees victorias, romances, diagnósticos favorables, más dinero y sentimientos varios, pero deseo, antes de todo, que desees, simplemente.
Martha Medeiros
Lo sé.
"Ahora te deseo y te quiero, pero no me aflige ni la distancia, ni el amor. Pasarán estos meses y estarás de nuevo a mi lado; pasarán todas las ausencias que nos esperen en la vida, y siempre estarás a mi lado, no podremos dejar de estar juntos; yo bebiendo de ti todo el amor que necesito, y tú encontrando en mí todas las fuerzas que te faltan." Jaime Sabines
He visto paz, he visto dolor
descansando en los hombros de tu hombre
puedes ver la verdad a través de todas las mentiras?
puedes ver el mundo a través de mis ojos inquietos?
y si no quieres hablar de eso,
nunca mas ven y sientate en el suelo (conmigo)
y llora sobre mi hombro,
soy una amiga.
He visto nacimiento, he visto la muerte
he vivido para ver nuestro último aliento de amor
(resiste)
Ves mi culpa? Debi sentir temor?
Es el juego de la duda ardiendo radiantemente
Y si tu quieres hablar de eso una vez mas,
todo depende de ti...
lloraré sobre tu hombro
eres un amigo.
Tu y yo hemos vivido cosas,
voy a esperar por tu corazon
no quiero llorar por cualquier cosa
pero no sigas sufriendo por tu vida.
He visto el miedo, he visto la fe
he visto la mirada de ira en tu rostro
Y si quieres hablar sobre de lo que sea
ven y sientate conmigo y llora sobre mi hombro
soy tu amiga
Y si ya no quieres hablar de eso,
ven y sientate conmigo en el suelo
y llora sobre mi hombro
soy tu amiga.
Vos...
Hace un tiempo conocí a alguien. Si, otra vez. Pero este alguien me genera cosas, cosas que tal vez otros no han logrado, no tan rápido. Siento que tiene cosas que contarme, siento que tuvo momentos de profundo dolor en su vida. Siento que es valiente y que se conoce. Que ve sus defectos a diario y no siente que lo limiten. Siento que se ha caído y mordido el polvo muchas veces, demasiadas. Hasta que ese polvo se volvió dulce en su boca, y aprendió a usarlo como algo más. Y ganó a veces y otras perdió. Se ha quebrado en diez mil pedazos reiniciándose una y otra vez. Convirtiéndose siempre en otra persona, en algo nuevo. Ha pasado por esta vida deslizándose, arañando el pasto, sudando su propia desesperación logrando erguirse limpio y digno… tantas veces… Un ser que ha peleado con sus demonios y que -irónicamente- no teme tener miedo. Su mente… es como un laberinto de voces disparadas en cualquier dirección. Matizada de cordura, picardía y cicatrices. Soñador, romántico y exigente. Ambicioso, tanto para el éxito como para la seguridad. Con una pasión y un hambre casi tan grandes como los míos. Y cómo me seduce… Hay algo en su pasado, en la historia que lo conforma, que me permite respirar. Y el aire que sale de mi es tan liviano y abrazador que me magnetiza. Y no puedo dejar de sonreír. Y de repente hay algo más… algo que me transmitió su mirada... algo que no se que es, pero que casi se traduce como esperanza.
V.O.S. III
Ya me tienes aquí, sabes lo que quiero, me miras y sólo espero el momento de la infinita pasión y la promesa del placer que traes para mi; y de pronto un estallido de humedad en ese lugar tibio y ardiente, con tu lengua inquieta recorriendo mi piel centímetro a centímetro. Prometiendonos naufragar en olas de ardiente placer, empapados de caricias desenfrenadas y besos que traspasen lo sublime de nuestros cuerpos, amarnos hasta nunca cansarnos, bebiéndonos beso a beso fundirme contigo acariciando mi piel y sólo escuchar nuestros suspiros, para culminar celebrando el hecho de habernos encontrado…
Esta chica que a veces escribe...
Ni linda ni fea, ni gorda ni flaca, sencilla en muchos aspectos, prefiero usar jeans a minifaldas, soñar en vez de dormir, quedarme en casa cuando llueve, prefiero coleccionar buenos momentos, esos que ofrecen una sonrisa cuando se los trae al presente. Me gusta amar y ser amada, me gusta reir a carcajadas y mostrar mi
gran sentido del humor, escuchar toda la musica que pueda y bailar... Mi lugar favorito en este mundo es cualquiera en el que pueda estar con esa persona que lo haga especial. Y Paris... siempre serà Paris... Me gustan los desafíos, hacer promesas, cumplirlas, hacer feliz, hacer reir, ganarme el espacio en el corazon de
alguien más, que me recuerden por algo bueno, que no me olviden por algo mejor... Soy una persona en quien confiar, leal y sincera. Me gusta decir lo que pienso y siento, y que me hagan callar sólo con un beso, imaginar sin límites, hacer realidad lo imposible, darle valor a las cosas absurdas, esas de las que nadie se percata. Me gusta crear un refugio entre palabras, con abrazos y caricias y estar convencida que con ellas es suficiente para cambiar un estado de animo y vencer a la mala suerte...
Sin pretextos...
¿...?
Porque con uno no basta y tres son demasiados, yo me quedo con dos, dos puntos suspensivos en esta historia que no hablan de un final determinado ni pactado ni predestinado ni tampoco de algo inconcreto o efímero... solamente algo infinito como es el amor, algo que puede durar tanto como se pueda imaginar. Y por eso insisto, que dos, son mejor que uno.
Te espero
Esperar siempre toca esperar, esperar para tener esto, esperar para saber lo otro, esperar para encontrar la felicidad, esperar para ver si esa felicidad te pertenece o sólo será pasajera... Esperar en la expectativa, esperar en resolver algún problema, esperar para ver los resultados de ese problema... Esperar, todo es cuestión de esperar, de tomarlo con calma, de contar hasta diez, hasta cien, sin resoplar, de ponerle una sonrisa, de rogar por más paciencia... Esperar a que las cosas se den, pero se den como uno quiera... Esperar, esa es la palabra que tengo en mi cabeza hoy en día.
Tus besos
Recuerdo un beso que estuvo a punto de no darse, porque significaba
demasiado. Todavía quema en mis labios. Recuerdo otro casi robado, que
se dio porque parecía que había que darlo. Salió de tu cabeza, que no es
el sitio de donde deben salir los besos.
Recuerdo tantos besos hambrientos, que devoraban el ahora porque no sabían
si tendrían un después. Algunos besos ligeros, que no llenaban
mucho pero dejaban buen sabor de boca. Otros pocos besos que no se debieron
dar. Algunos que se dieron y no se sintieron. Algunos que se sintieron y no se
dieron... Y quedan todos esos besos que no se volverán a dar...
no es mucho pero tampoco es nada.
Quizas la necesites
mas que yo cuando pienses en mi.
Te ofrezco las razones
que tengo de escribir estas canciones
que son el argumento
de lo que ahora siento al decir...
Que te ofrezco sin mal ni medidas
mi mareo, mi calma, mi risa, mi ocaso
mi manera de curar las heridas
mi pasión, mi razón es que estas en mi corazón
Por eso vengo a ofrecerte
lo que vivo lo que ando , lo que ves, lo que soy
agarra fuerte mi mano que tambien te la doy.
Te ofrezco la historieta
en la que cuento todas mis aventuras.
Te ofrezco mis locuras
y las que quedan por dibujar.
Te ofrezco mi cabeza
con las ideas desde que nací,
incluso mi memoria
para que siempre recuerdes así.
Que te ofrezco sin mal ni medidas
mi mareo, mi calma, mi risa, mi ocaso
mi manera de curar las heridas
mi pasión, mi razón es que estas en mi corazón
Por eso vengo a ofrecerte
lo que vivo lo que ando , lo que ves, lo que soy
agarra fuerte mi mano que tambien te la doy.
Permitime mirarte...
Un instante detente y permíteme contemplar tu rostro. Mírame un momento; tal vez descubra en tus ojos los misterios de tu corazón y en tus rasgos, los enigmas de tu alma. Un instante detente, ¡oh hada! Estoy fatigado de andar y mi alma recela de los peligros del camino. Detente. Ya llegamos a la encrucijada donde la vida y la muerte se encuentran. Y no daré un paso más, hasta que mi alma descubra las intenciones de tu alma y mi corazón perciba los secretos de tu corazón.
khalil Gibran
Extrañandome
Avísame si tienes ganas de un beso que te encienda el alma;
si sientes que algún día tu cama parece un congelador.
Avísame si por las noches despiertas y te sientes solo;
si sientes que tu piel se moja recordando mi calor.
Avísame amor, porque sabes que no existe nadie
que te haga sentir la pasion que siempre en mí encontraste.
Avísame amor,
yo con gusto correré a buscarte,
o ven hasta aquí,
a los brazos que te acostumbraste.
Avísame amor,
porque siempre voy a estar dispuesta
a darle a tu piel las caricias que te enloquecieron.
Avísame amor,
y no pienses que podría juzgarte,
porque yo también,
hoy me muero por volver a amarte.
Avísame si se te antoja
hacer de nuevo esas cosas.
V.O.S.
Voy a dejar que tus brazos me rodeen; vos dejarás que te rodeen mis piernas. Iremos lejos. Soñaremos que los cuentos de hadas
son posibles; que son perennes. O no me dejes y no iremos a ningún lugar
más lejano que el café de la esquina. De todos modos, sobre el
mapa de tu cuerpo he viajado mucho más allá de cualquier horizonte
imaginable. Pedirle más a la vida sería un
obsceno gesto de avaricia...
Crecí pensando que el amor era algo temporal. Había aprendido en los libros, las canciones, las películas, en mi familia y en mis amigos que cuando el amor acaba hay que dejar un pequeño luto. Igualmente que cuando está a punto de empezar hay que prepararlo como se prepara una fiesta. Y que cuando dura hay que ser feliz. Pero luego te das cuenta que el amor no es lo que te enseñaron. Es sucio, maravilloso, eterno si se quiere, exagerado, teatral, desproporcionado, humillante, impresionante, sublime, tonto, complicado, hermoso, atento, desobligado, intenso, una locura tratar de entenderlo, pero sobre todo es libre.
Invitacion
Y la invitación queda hecha, puede entrar y quedarse, sentarse si quiere, ¿salvarme quizás? Le advierto, si; es un mundo salvaje,
un suplicio aislado, oscuro, muy oscuro.
¿Se atrevería a abrir, tan solo?
No importa si no se lo cuenta a nadie, si es el dolor quién nos mueve, no he venido a juzgarle, los dos sabemos que la vida nos ha jugado chueco.
¿Quiere acompañarme?, ¿sería tan amable?
Se que suena repentino, cuesta razonarlo pero
si está a mi lado… ¿Cuan feliz sería?
un suplicio aislado, oscuro, muy oscuro.
¿Se atrevería a abrir, tan solo?
No importa si no se lo cuenta a nadie, si es el dolor quién nos mueve, no he venido a juzgarle, los dos sabemos que la vida nos ha jugado chueco.
¿Quiere acompañarme?, ¿sería tan amable?
Se que suena repentino, cuesta razonarlo pero
si está a mi lado… ¿Cuan feliz sería?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
















