Faros

A medida que pasa el tiempo, queda mas esa música melódica, que los nombres de aquellos con quienes la bailaste. Y queda mas la orilla, el mar y el horizonte, que con quienes los caminaste. Quedan mas las frases, que los autores, y las ideas que sus mentores. Queda mas el desayuno, que el que compartía la sabana, y quedan mas las películas que el cine. Queda mas el sabor de tu primera golosina, que el dolor del primer desamor. Y queda mas ese dia soleado, que la peor tormenta. Queda el amor de la maestra amada, mas que la maestra , y queda esa novela, mas que quien nos enseño a leer. Queda la forma del árbol, mas que su nombre, y queda mas el olor de la infancia, que el apellido del vecino. Queda mucho mas el donde, que el con quien.
Para recordar, esta la historia, y las fechas, y las agendas, y las fotos, pero la memoria es selectiva, y es mas amiga del corazón que del esfínter.
Con el paso del tiempo todos seremos anónimos. Por eso, este pequeño y fugaz instante, en el que pasamos por esta experiencia, conviene sembrar lindas imágenes en los corazones ajenos, cosa que lo que quede, merezca ser recordado. Son aquellos gestos de nobleza, los faros que siempre emanaran luz en las noches mas oscuras. Es probable que no recordemos o no sepamos el nombre de la costa, pero si sabremos hacia donde poner proa.
PD. Dedicado a todos aquellos que preservan la capacidad de ver al otro, de respetarlo, y de no renunciar a los sueños compartidos.

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