
Y despertaré y continuaré con mi historia de fantasías que me llevan a soñar algo real, a soñar una vida simple, una sonrisa al despertar, un desayuno en el borde de mi cama, un sol que ilumine mi ventana, una mirada que me haga sentir bella, una caricia que me hunda en un abrigo. Imagino una vida posible sin misterios, sin promesas que me hundan en tristezas… Una nube que me traslade a un amor discreto, a un amor sincero, a una pasión irresistible.
Descubriré entre tantos desaciertos al amor de mi vida y volveré para transformar lo que he sufrido en un tiempo fructífero. Me comprometeré con la vida porque hasta ahora sólo he perdido mi tiempo (el tiempo vuela y las doce marcarán otro camino, sin piedras).
Hasta las 12 soñé con irrealidades y esperé que se concreten. Supedité todo sin pedir explicaciones. Otorgué, concedí, toleré, comprendí lo incomprensible. Hasta las doce que marcó mi reloj, en que volví a ser yo misma (aunque me disguste), emprendí una nueva era confiando en mí, valorando aquellas cosas a las que les resté importancia, entendiendo que yo no era lo que pretendían que fuese y que eso no era malo.
No es una perdida, sino una experiencia. Y de algo estoy orgullosa y es de saber correrme cuando ya no hay espacio para mí. Esto no es una renuncia, es la aceptación de la realidad que he negado hasta ahora. Las doce de mi reloj me anuncian que ya es tiempo de tomar otro camino, de elegir el mejor de mis destinos aunque no lleve conmigo aquello que quise tomar. Si en algún momento fui valorada, querida o respetada, aquellos que supieron verme sabrán encontrarme y ganar nuevamente mi confianza, para ofrecerme todo lo que merezco y cuidarme como yo deseo, para ampararme y protegerme del dolor.
Se acabaron los plazos. Ya es tiempo de tomar otro rumbo, de tomar otra decisión, de aceptar el control de mi vida, de escapar de lo que no se concreta, de dejar de demorar una decisión que me dará tranquilidad.
Hoy mi reloj marca las 12. Y estoy despertando para realizar mis sueños, a darles vida, y a volverlos realizables.
