
Hoy ya no me vuelvo reiterativa y no rememoro ese dicho en donde encuentro la explicación correcta a mis vacíos y es porque no eras lo mejor que me pudo pasar y conforme con mi conciencia iluminada por fin me convenzo que sí, no eras lo mejor. Quizás mi único error fue querer detener el tiempo y obviar la realidad de que cada minuto fugaz se perdió con vos, cada silencio que decía mil palabras, cada mirada que se escabulló y cada respuesta real que se escondió detrás de una farsa. Hoy, agradezco que te marches, te agradezco que me evadas, porque de esta manera puedo encontrar la forma de arrancarte de mi vida, y de entenderla auténticamente mía. hoy me vuelvo soberana de mis noches y mis días, hoy no debo explicaciones, no otorgo permisos que no quiero ceder, no respondo sobre normas injustas, no encuentro negligencias, no me someto, ni me esclavizo, no me expongo, ni me siento victima de nadie, no me dejo de reconocer en pos de un otro que no tiene registro de mi querer, no me distraigo con reproches, no me enquisto en discusiones que no me llevan a nada, hoy la paz volvió a mi corazón para que encuentre la verdadera razón y esta es que por fin tu ausencia es lo mejor que me pudo pasar para apostar realmente a lo que vale la pena, para soñar con lo posible, para sentirme plena, para creer en mis logros, para captar un sinfin de oportunidades posibles y por sobre todo tangibles.