skip to main |
skip to sidebar
Publicado por
...
on julio 28, 2013
en
15:01

Hace
un tiempo conocí a alguien. Si, otra vez. Pero este alguien me genera
cosas, cosas que tal vez otros no han logrado, no tan rápido. Siento que
tiene cosas que contarme, siento que tuvo momentos de profundo dolor en
su vida. Siento que es valiente y que se conoce. Que ve sus defectos a
diario y no siente que lo limiten. Siento que se ha caído y mordido el
polvo muchas veces, demasiadas. Hasta que ese polvo se volvió dulce en
su boca, y aprendió a usarlo como algo más. Y ganó a veces y otras
perdió. Se ha quebrado en diez mil pedazos reiniciándose una y otra
vez. Convirtiéndose siempre en otra persona, en algo nuevo. Ha pasado
por esta vida deslizándose, arañando el pasto, sudando su propia
desesperación logrando erguirse limpio y digno… tantas veces… Un ser que
ha peleado con sus demonios y que -irónicamente- no teme tener miedo.
Su mente… es como un laberinto de voces disparadas en cualquier
dirección. Matizada de cordura, picardía y cicatrices. Soñador,
romántico y exigente. Ambicioso, tanto para el éxito como para la
seguridad. Con una pasión y un hambre casi tan grandes como los míos. Y
cómo me seduce… Hay algo en su pasado, en la historia que lo conforma,
que me permite respirar. Y el aire que sale de mi es tan liviano y
abrazador que me magnetiza. Y no puedo dejar de sonreír. Y de repente
hay algo más… algo que me transmitió su mirada... algo que no se que es, pero que casi se traduce como esperanza.