No me gusta...

No me gusta que se me acabe la yerba, no me gusta el olor a "pachuli" ni la nata que se le hace a la leche hirviendo, no me gusta la primavera, ni la gente que miente y no escucha, no me gustan los bichos, no me gusta peinarme, ni me gusta planchar, no me gusta la piel seca, no me gusta el tráfico, ni el agua fría de la ducha, no me gustan los espejos falsos, ni la gente que no lee, ni los ácaros del polvo, ni los hospitales, ni el olor a viejo, no me gusta el ruido de las obras ni el de los bomberos o la ambulancia, no me gustan las medicinas ni sentirme mal, ni tenerte lejos, no me gusta la distancia, ni las arañas, ni el olor a muerto, no me gustan los cementerios, no me gusta usar paraguas, no me gusta la gente que no toma decisiones a su debido tiempo, no me gusta que me etiqueten, no me gustan los babosos y los que siempre me cuentan lo mismo, no me gusta la gente insensible, no me gustan las resacas, ni que me corten las alas cuando más libre me siento. No me gusta que me despierten a gritos, ni sentirme encerrada, ni las consultas de los dentistas, ni la gente que se cree más lista que el mismísimo mundo, no me gusta la gente que dice "no me gusta" sin antes haberlo probado, no me gusta que me juzguen, ni tener las manos frías, no me gusta perder, no me gusta que las cosas no salgan como yo quiero, no me gusta no poder estar con vos en este momento...

....silencios...

Sé que te sientes tan solo que te duele, sé que no te gusta la gente, sé que tomas demasiados cafés, sé que piensas que la vida está pasando a tu lado y no sabes exactamente cómo y sé que te has obligado a no pensar en mí, porque es ridículo fantasear sobre alguien que has visto apenas dos veces.

EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS

 Conté mis años, y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora... 
Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero cuando se dio cuenta que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente. 
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos, y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada. 
Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido. 
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades. 
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados. 
No tolero a maniobreros y ventajeros. 
Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos, y logros. 
Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. 
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos. 
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos. 
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa... Sin muchas golosinas en el paquete... 
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. 
Que sepa reír de sus errores. 
Que no se envanezca con sus triunfos. 
Que no se considere electa antes de hora. 
Que no huya de sus responsabilidades. 
Que defienda la dignidad humana. 
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez. 
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena. 
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas…. 
Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñó a crecer con toques suaves en el alma. 
Sí, tengo prisa, pero por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar. 
Pretendo no desperdiciar parte alguna, de las golosinas que me quedan… 
Estoy seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora he comido. 
EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS
Mario de Andrade

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?...


Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el "por qué" de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad.
Que para saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber como pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder también puede ser avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece cerca del sol.


Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida.
Mario Benedetti

Recordando tu mirada encantadora...



Me confieso adicta a las miradas… será que siento verdadero eso de que los ojos son el espejo del alma y me gusta perderme en otras vidas ajenas, cercanas, diversas, extrañas, ingenuas, sensuales, modestas, creyentes, devotas, sinceras.
Siento un efecto especial cuando al hablar con alguien me mira de frente, sin temores, con argumentos invisibles y con la seguridad del encuentro. Siento que en los ojos del otro, está esa chispa de vida que lo hace más humano y en ellos encuentro el significado real de su mundo, de su forma de ser…
Algunas veces logro percibir sus sensaciones y entonces al mirarlo fijamente, se despierta mi sexto sentido y se incrusta en esa mirada que me refleja y me llena...

En el comienzo...

Cuando el primer hombre y la primera mujer se dieron un beso sintieron un latigazo químico en sus cerebros, entonces sí surgió un deseo más allá del presente. Y la misma pasión animal y el mismo ardor del repetir experiencias, crearon en el corazón un vacío cuya proyección era necesario saciar en el futuro. Aquel hombre deseó repetir al instante siguiente su beso... aquella mujer deseó que sus labios estuvieran siempre en contacto con aquellos que le generaban aquel miedo tan grande a perderlos...
Y fue entonces, sólo entonces, cuando el primer hombre y la primera mujer, clavaron una estaca en su corazones y en su predio para marcar el territorio de sus miedos...

Gabriel García Márquez

"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!. Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, esperaría a que saliera el sol. Pintaría, con un sueño de Van Gogh, sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat, sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas parasentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos....Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida..... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, ¡sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!.A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido. Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres..... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por vez primera, el dedo del padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, que realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo".