Te ofrezco mi mirada
no es mucho pero tampoco es nada.
Quizas la necesites
mas que yo cuando pienses en mi.
Te ofrezco las razones
que tengo de escribir estas canciones
que son el argumento
de lo que ahora siento al decir...

Que te ofrezco sin mal ni medidas
mi mareo, mi calma, mi risa, mi ocaso
mi manera de curar las heridas
mi pasión, mi razón es que estas en mi corazón
Por eso vengo a ofrecerte
lo que vivo lo que ando , lo que ves, lo que soy
agarra fuerte mi mano que tambien te la doy.

Te ofrezco la historieta
en la que cuento todas mis aventuras.
Te ofrezco mis locuras
y las que quedan por dibujar.

Te ofrezco mi cabeza
con las ideas desde que nací,
incluso mi memoria
para que siempre recuerdes así.

Que te ofrezco sin mal ni medidas
mi mareo, mi calma, mi risa, mi ocaso
mi manera de curar las heridas
mi pasión, mi razón es que estas en mi corazón
Por eso vengo a ofrecerte
lo que vivo lo que ando , lo que ves, lo que soy
agarra fuerte mi mano que tambien te la doy.

Permitime mirarte...

Un instante detente y permíteme contemplar tu rostro. Mírame un momento; tal vez descubra en tus ojos los misterios de tu corazón y en tus rasgos, los enigmas de tu alma. Un instante detente, ¡oh hada! Estoy fatigado de andar y mi alma recela de los peligros del camino. Detente. Ya llegamos a la encrucijada donde la vida y la muerte se encuentran. Y no daré un paso más, hasta que mi alma descubra las intenciones de tu alma y mi corazón perciba los secretos de tu corazón.
khalil Gibran