Deseo...
Deseo que desees ser feliz de un modo posible y rápido, deseo que desees
una vía expresa rumbo a realizaciones no-utópicas, pero viables, que
desees cosas sencillas como un jugo helado después de correr o un abrazo
al llegar a casa.
Deseo que desees con discernimiento y con objetivos bien definidos.
Pero deseo también que desees con audacia, que desees unos sueños descabales y que al saberlos imposibles no los lleves en gran consideración, pero los mantengas encendidos, libres de frustraciones, que desees con fantasía y atrevimiento, estando alerta para las casualidades y los milagros, para lo imponderable de la vida, donde los deseos secretos son atendidos.
Deseo que desees trabajar mejor, que desees amar con menos amarras, que desees viajar bien lejos … Y desees volver para tu rincón, deseo que desees crecer …
Y que desees el llanto y el silencio, porque a través de ellos somos pujados para adentro, deseo que desees tener el coraje de mirar con más nitidez. Pero deseo también que desees una alegría incontenida.
Que desees más amigos, no necesariamente los mejores, basta que sean buenos compañeros de deporte y de mesa de taberna, que desees la taberna tanto cuanto la iglesia, pero que el deseo por el encuentro sea sincero.
Que desees escuchar las historias de los demás, que desees creer en ellas y descreer también, pues hace parte de la vida este ir y venir de certezas y dudas.
Que desees no tener tantos deseos concretos, que el deseo mayor sea la convivencia pacífica con otros que desean otras cosas.
Deseo que desees algunas mudanzas, una mudanza que sea necesaria y que ella no te pese en el alma, las mudanzas son temidas, pero no existe otro combustible para esa travesía.
Y deseo, principalmente, que desees desear, que te permitas desear, pues el deseo es vigoroso y gratuito, el deseo es inocente.
No reprimas tus pedidos ocultos, deseo que desees victorias, romances, diagnósticos favorables, más dinero y sentimientos varios, pero deseo, antes de todo, que desees, simplemente.
Martha Medeiros
Deseo que desees con discernimiento y con objetivos bien definidos.
Pero deseo también que desees con audacia, que desees unos sueños descabales y que al saberlos imposibles no los lleves en gran consideración, pero los mantengas encendidos, libres de frustraciones, que desees con fantasía y atrevimiento, estando alerta para las casualidades y los milagros, para lo imponderable de la vida, donde los deseos secretos son atendidos.
Deseo que desees trabajar mejor, que desees amar con menos amarras, que desees viajar bien lejos … Y desees volver para tu rincón, deseo que desees crecer …
Y que desees el llanto y el silencio, porque a través de ellos somos pujados para adentro, deseo que desees tener el coraje de mirar con más nitidez. Pero deseo también que desees una alegría incontenida.
Que desees más amigos, no necesariamente los mejores, basta que sean buenos compañeros de deporte y de mesa de taberna, que desees la taberna tanto cuanto la iglesia, pero que el deseo por el encuentro sea sincero.
Que desees escuchar las historias de los demás, que desees creer en ellas y descreer también, pues hace parte de la vida este ir y venir de certezas y dudas.
Que desees no tener tantos deseos concretos, que el deseo mayor sea la convivencia pacífica con otros que desean otras cosas.
Deseo que desees algunas mudanzas, una mudanza que sea necesaria y que ella no te pese en el alma, las mudanzas son temidas, pero no existe otro combustible para esa travesía.
Y deseo, principalmente, que desees desear, que te permitas desear, pues el deseo es vigoroso y gratuito, el deseo es inocente.
No reprimas tus pedidos ocultos, deseo que desees victorias, romances, diagnósticos favorables, más dinero y sentimientos varios, pero deseo, antes de todo, que desees, simplemente.
Martha Medeiros
Lo sé.
"Ahora te deseo y te quiero, pero no me aflige ni la distancia, ni el amor. Pasarán estos meses y estarás de nuevo a mi lado; pasarán todas las ausencias que nos esperen en la vida, y siempre estarás a mi lado, no podremos dejar de estar juntos; yo bebiendo de ti todo el amor que necesito, y tú encontrando en mí todas las fuerzas que te faltan." Jaime Sabines
He visto paz, he visto dolor
descansando en los hombros de tu hombre
puedes ver la verdad a través de todas las mentiras?
puedes ver el mundo a través de mis ojos inquietos?
y si no quieres hablar de eso,
nunca mas ven y sientate en el suelo (conmigo)
y llora sobre mi hombro,
soy una amiga.
He visto nacimiento, he visto la muerte
he vivido para ver nuestro último aliento de amor
(resiste)
Ves mi culpa? Debi sentir temor?
Es el juego de la duda ardiendo radiantemente
Y si tu quieres hablar de eso una vez mas,
todo depende de ti...
lloraré sobre tu hombro
eres un amigo.
Tu y yo hemos vivido cosas,
voy a esperar por tu corazon
no quiero llorar por cualquier cosa
pero no sigas sufriendo por tu vida.
He visto el miedo, he visto la fe
he visto la mirada de ira en tu rostro
Y si quieres hablar sobre de lo que sea
ven y sientate conmigo y llora sobre mi hombro
soy tu amiga
Y si ya no quieres hablar de eso,
ven y sientate conmigo en el suelo
y llora sobre mi hombro
soy tu amiga.
Vos...
Hace un tiempo conocí a alguien. Si, otra vez. Pero este alguien me genera cosas, cosas que tal vez otros no han logrado, no tan rápido. Siento que tiene cosas que contarme, siento que tuvo momentos de profundo dolor en su vida. Siento que es valiente y que se conoce. Que ve sus defectos a diario y no siente que lo limiten. Siento que se ha caído y mordido el polvo muchas veces, demasiadas. Hasta que ese polvo se volvió dulce en su boca, y aprendió a usarlo como algo más. Y ganó a veces y otras perdió. Se ha quebrado en diez mil pedazos reiniciándose una y otra vez. Convirtiéndose siempre en otra persona, en algo nuevo. Ha pasado por esta vida deslizándose, arañando el pasto, sudando su propia desesperación logrando erguirse limpio y digno… tantas veces… Un ser que ha peleado con sus demonios y que -irónicamente- no teme tener miedo. Su mente… es como un laberinto de voces disparadas en cualquier dirección. Matizada de cordura, picardía y cicatrices. Soñador, romántico y exigente. Ambicioso, tanto para el éxito como para la seguridad. Con una pasión y un hambre casi tan grandes como los míos. Y cómo me seduce… Hay algo en su pasado, en la historia que lo conforma, que me permite respirar. Y el aire que sale de mi es tan liviano y abrazador que me magnetiza. Y no puedo dejar de sonreír. Y de repente hay algo más… algo que me transmitió su mirada... algo que no se que es, pero que casi se traduce como esperanza.
V.O.S. III
Ya me tienes aquí, sabes lo que quiero, me miras y sólo espero el momento de la infinita pasión y la promesa del placer que traes para mi; y de pronto un estallido de humedad en ese lugar tibio y ardiente, con tu lengua inquieta recorriendo mi piel centímetro a centímetro. Prometiendonos naufragar en olas de ardiente placer, empapados de caricias desenfrenadas y besos que traspasen lo sublime de nuestros cuerpos, amarnos hasta nunca cansarnos, bebiéndonos beso a beso fundirme contigo acariciando mi piel y sólo escuchar nuestros suspiros, para culminar celebrando el hecho de habernos encontrado…
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